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| Ilustrado por Txiki González |
Ogullosa, miro mi reflejo en el espejo del escaparate. Una buena barriga. Ya estoy de siete meses. Daniel me da la mano y le miro feliz. Aguanta, ya falta menos.
Será mi primer parto y tengo miedo.
Pueden pensar que es normal tener algo de miedo. Pero yo tengo miedo porque sé lo que es parir. Nunca lo he hecho, pero lo recuerdo. Tengo recuerdos precisos de haberlo hecho al menos una veintena de veces, así como vagas pinceladas de haberlo hecho otras tantas veces.
Ahora hay epidural, claro. Pero, aún así, no puedo olvidar aquel parto en 1647, ni tampoco el de 1834, ni tantos otros… madre mía…