La vida de la joven Mary Woollstonecraft Shelley fue tan novelesca como muchos de los folletines publicados en el siglo XIX. Era hija de William Godwin, autor de Caleb Williams, y de Mary Wollstonecraft, autora de A Vindication of the Rights of Woman, que ya tenía otra hija ilegítima de otro hombre y murió de fiebre tras el nacimiento de Mary. Godwin volvió a casarse, en esta ocasión con una viuda con dos hijas y tuvo un hijo con ella. Mary creció en un hogar problemático e inquieto.
A los 16 años conoció a Percy Shelley, se enamoró y salió del fuego para caer en las brasas. Se establecieron en La Espezia, una villa a orillas del lago Lemán, en Suiza. La situación se volvió aún más confusa: la esposa embarazada de Shelley los siguió y vivió con ellos. Después llegó Byron y se acostó con una de las hermanas de Mary; otra hermana se suicidó unos meses más tarde; la esposa de Shelley también se suicidó y por fin Mary se casó con Shelley. Años más tarde, Mary escribiría que aquel verano en Suiza marcó el momento «en el que por primera vez salí de la infancia a la vida». Mientras tanto, aún adolescente —tenía 18 años—, escribió la primera novela de ciencia ficción de la historia.






